28 septiembre 2008

El AmOrRrRr....



"El deseo profundo, el deseo mas real, es aquel de acercarse a alguien. A partir de ahí, comienzan las reacciones, las personas entran en juego, pero lo que sucede antes, la atracción que los unió, es imposible de explicar. Es el deseo intacto, en estado puro"

"La ausencia tiene tacto y forma, por lo tanto, también tiene volumen; ese volumen ocupa un espacio que nos es necesario para vivir, nos impide el paso en nuestro quehacer diario. ¡Es como un colchón en medio del pasillo! Hay que sacarlo a la calle. En todas las ciudades pasa regularmente, a una inesperada hora de la noche, un camión de la basura dispuesto a recoger las ausencias y llevarlas al vertedero".

"Cuando en el corazón se apiñan los secretos, y arden los ojos por las quemantes lágrimas, y las costillas parecen estallar con el creciente confinamiento del corazón, no se puede hallar otra expresión de ese laberinto salvo una oleada de liberación como ésta"...

2 Ha dicho que...:

evola dijo...

Las citas que sería de nosotros sin las citas.....

No son otra cosa que poner en las palabras de otro lo que no somos capaces de explicar con nuestras palabras o letras, aunque cuando se habla de amor lo importante no son las palabras sino tener la oportunidad y la suerte de poner tu mano sobre el pecho de la persona en cuestión y sentir el latir de su corazón. Tal vez un latido no diga nada pero un corazón es capaz de hablar aunque solo sabe decir tú nombre.

Dios ya me puse ñoña :P

Anónimo dijo...

Hubo un día en el que los hombres me amaban. Y lo que es mejor, se enamoraban de mí. Iba a entrecomillar la palabra enamorar, pero no quería humillarte antes de que lo hicieses tu misma. Era una época especial en mi vida; cada mañana salía a la ventana, miraba al cielo y él me miraba a mí(era un instante breve, pero era intenso), el viento me daba en la cara y agradecía al dios EOLO la grandeza de mi persona, obtenida después de sacrificar a cinco pajilleros y una vaca violeta y blanca, como la de Milka, en su nombre. Mi voz era sensual y mis rasgos físicos definidos, duros, agresivos, en una palabra, atractivos. Era capaz de levantar las pasiones de 50 hombres a la vez, con una sola mano, mientras cantaba una hermosa canción Malagueña como si de la mejor Soprano se tratase. La canción decía algo así como: "Ahí arriba en aquel monte, ay lelelelo, ay lelelalo, hay una vaca morida...". Mis vecinos y vecinas se peleaban porque les diese un poco de azucar, sal o lo que realmente venían buscando, un buen repaso. Así era yo.

Ahora soy simplemente yo.

Oing-Oing

 
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