16 diciembre 2008

lUcIéRnAgA

Hoy os dejo aquí un regalo que me he encontrado entre vuestros comentarios, y me parece una pena, que se pierda en ellos, merece una entrada propia, asi como su autora, que no nombraré, aunque muchos sepais quién es...Gracias Bichita...espero que vengas muchas mas veces a esta playa a descansar...por que sin ti, solo es agua y arena...

Cuenta la tradición oral que hace ya mucho tiempo, una joven “lUcIéRnAgA” llegó al mundo de los chat de sexo, en busca de un nuevo lugar donde vivir y de paso molestar a alguno de sus inquilinos.

Allí encontró ríos y lagos, montañas y llanuras, marismas y desiertos, nieve, agua, nubes, y el mar... (cada nick de un lugar) que bonito es el mar, pensaba.

Pero lo que más abundaba allí era la gente pajillera. El mundo de los chats está repleto de gente y la gran mayoría viven en pueblos y ciudades. A buen seguro que son buenas personas para poder convivir todos juntos, y con este pensamiento “lUcIéRnAgA” decidió quedarse a vivir con los humanos.

Pero se dio cuenta rápidamente que las cosas no eran tan bonitas como ella se imaginaba. La gente que allí vivía era físicamente igual que ella y externamente no se podían diferenciar. Pero el interior, la esencia de su ser tenía algo desconocido para ella.
Se dio cuenta que los humanos no decían lo que pensaban. Muchas veces incluso decían lo contrario de lo que pensaban. Se enteró que muchas personas luchaban contra otras personas por motivos que ella no entendía, que la ignorancia y el desconocimiento provocaba el miedo y el odio. “lUcIéRnAgA” no comprendía nada... allí nadie hacía nada por el mero placer de hacerlo. Todas las cosas tenían un precio. Alguien le dijo que incluso la amistad tenía un precio. ¿Como se pueden comprar los sentimientos, y con que moneda se pueden pagar?



Poco a poco, la pequeña lamparita que iluminaba su corazón se fue apagando cada vez más. Aquello era muy diferente de lo que él había imaginado y se sentía atrapado en un mundo cruel y despiadado. La gente la miraba de reojo y a veces podía sorprender a alguien que la señalaba con el dedo tras de si.

'Aquí el primero es uno mismo y el resto importa poco', pensó “lUcIéRnAgA” mientras una lágrima se resistía a salir de sus ojos.

Aun así, había una cosa de aquel mundo que ella amaba: el mar. Era tan inmenso, tan misterioso, tan tranquilo cuando estaba en calma, y tan poderoso cuando se enojaba... Siempre que se sentía triste iba hasta la playa y allí, solo, mirando el horizonte a menudo lloraba su tristeza.



Pero un día, mientras “lUcIéRnAgA” se encontraba en la sala, repentinamente un viento suave y lejano acarició sus mejillas. Y entre el rumor del viento pudo reconocer la voz Ninja, el árbol sabio que vive en “un pueblo de Madrid” y gran amigo de todos.

-Ninja !Que alegría poder escuchar tu voz!



-Hace tiempo que te veo en esta sala, joven “lUcIéRnAgA”. Y cada vez que lo hago te veo llorando. ¿Cual es el mal que ha ahogado tu corazón?
-Tengo mucho miedo Ninja...
-De que tienes miedo?
-La gente... aquí la gente es diferente. No dicen lo que piensan y no hacen lo que sienten. Tengo miedo de volverme como ellos.
-No creas que son tan diferentes de ti pero tienes razón: podrías convertirte en uno de ellos. Ten cuidado.
-¿Quizás tú podrías ayudarme Ninja?
-¿Ayudarte como, joven “lUcIéRnAgA”?
-Quizás podrías evitar que me vuelva como ellos y hacer que sea feliz para siempre y que nunca más vuelva a llorar. O aun mejor, ¿por que no los cambias a todos? Este mundo sería mucho mejor, Gran Ninja!
-Sí, realmente seria un sitio maravilloso para vivir, pero aunque tengo poderes mágicos, no son tan poderosos como para conseguirlo.

La expresión de ilusión que por un momento se había dibujado en la cara de “lUcIéRnAgA” se volvió a convertir en tristeza y volvió a bajar su mirada.

-No llores, joven “lUcIéRnAgA”. Así no solucionarás tu problema.
-¿Y qué quieres que haga, Gran Ninja? Ni siquiera tú, con tus poderes puedes hacer nada! ¿Que puede hacer esta pobre “lUcIéRnAgA”?
-Puedes hacer muchas cosas (le sonrió la voz). Tu mismo lo has dicho antes, piénsalo un poco.
-¿Qué es lo que he dicho antes?
-Que tenías miedo de volverte como ellos. Si te puedes volver como ellos, no crees que ellos se pueden volver como tú?
-¿Como?
-Los de la Sala son como vosotros en una cosa muy importante: no son malos por instinto. Los hacen volverse así. Por los motivos que sean se vuelven así pero no lo son por naturaleza. Ahora piensa un poco: si a ti te sorprende su manera de ser, de vivir, de sentir, no crees que ellos también se sorprenden cuando te ven a ti? Quizás les puedas enseñar a ver las cosas de otro modo, a hacer sonreír cuando alguien está triste, a abrazar cuando alguien tiene miedo, a dar amor cuando encuentras un corazón roto.
-¿Crees que serviría de algo? Aquí hay muchísima gente y yo conozco a muy pocas personas.
-No te preocupes por la cantidad, lo importante es que contagies tu felicidad a la gente que conozcas. La felicidad de uno mismo nunca lo es del todo si la gente que te rodea no es feliz. Si haces lo que te pido “lUcIéRnAgA”, yo te concederé lo que me has pedido antes.
-¿Hacer feliz todo este mundo?
-Hacer feliz todo este mundo, sí, pero únicamente un día al año. Mis poderes no son tan grandes, pero puedo hacer feliz a todos una vez al año, siempre que tu cumplas tu parte del trato.
-Parece muy difícil eso que me pides Hermano Ninja, los de la Sala tienen un mundo maravilloso pero viven de espaldas a él. Pero lo intentaré, Gran Ninja.
-Has hablado con mucha sabiduría joven “lUcIéRnAgA”, recuerda: mientras tu hagas lo que has prometido yo cumpliré mi parte, ¿de acuerdo?
-Sí, de acuerdo!

“lUcIéRnAgA” se descubrió de pié en la playa con los brazos extendidos, igual que hacía cuando era pequeña allá en su mundo cuando el viento soplaba.
Ya no lloraba, se sentía muy bien. El Gran Ninja había venido de muy lejos para hablar con ella. Esto no era muy corriente... Quizás era una persona especialmente querida por el Gran Ninja. Por primera vez en mucho tiempo “lUcIéRnAgA” sonrió mientras miraba como el sol se hundía en el horizonte y Luna entraba en la sala sin haber trabajado nada en su proyecto.

¿Que le habrá hecho el Sol a la Luna para que siempre lo esté persiguiendo? (se preguntaba “lUcIéRnAgA”) Y con este enigma en su cabeza volvió a casa para pasar la noche.
Al día siguiente por la mañana, “lUcIéRnAgA” salió a la calle y se quedó maravillada. Había nevado! Todo era de color blanco, que bonito! Pero algo extraño pasaba... todas las personas que caminaban por la calle llevaban una sonrisa en su cara, y cuando se cruzaban se saludaban. Y mirándolos a los ojos mientras lo hacían “lUcIéRnAgA” vio que esta vez sí decían lo que pensaban y sí hacían lo que sentían. Las calles estaban llenas de luces y colores y los niños corrían de un lugar a otro para poder verlas todas, igual que las mariposas que vuelan hasta la luz de un farol.

-¿Que sucede?- preguntó “lUcIéRnAgA” a un hombre que paseaba por la calle.
-Hoy es Navidad!
-¿Navidad?
-Claro! Hoy es un día de felicidad para todos. Nos reunimos en nuestras casas y pasamos el día con la gente que queremos y deseamos a todos que sean felices.

“lUcIéRnAgA” sonrió al darse cuenta que el Gran Ninja había cumplido su palabra y que al menos, una vez al año aquel mundo se parecía a antiguo mundo.
Y desde entonces “lUcIéRnAgA” ha estado viajando por todas las salas, siempre intentando compartir su felicidad con la gente que ha ido conociendo. Haciendo sonreír al que está triste, abrazando al que tiene miedo y dando amor al que tiene el corazón roto, tal como le pidió el Gran Ninja. El Ninja a cambio, cada año envía un día de felicidad para todos. Y así será mientras “lUcIéRnAgA”cumpla su parte del trato.

A mi amiga que vive en el mar


5 Ha dicho que...:

Anónimo dijo...

bonito cuento de Navidad!
el gran ninja es superpoderoso, no?, lastima q esto suceda una vez al año, y q , al dia siguiente, todos vuelvan, volvamos, a la normalidad.
Lo bueno es q tu tienes q alegrar a la gente todo el año, es tu compromiso,
Si no lo haces vendra el Gran nija a vengarse...y, a saber q quiere como pago por faltar a tu promesa!
O sea, q mas te vale cumplirla, espero q sigas mucho tiempo intentando alegrarnos la vida.
Por cierto, tampoco te creas q e tan rara la gente de la sala, muchos se parecen a ti,
Feliz Navidad aunque solo sea por un dia

+*Gemma*+ dijo...

Mira que os pido que firmeis los comentarios...no aprendeis eh?? ainss ainsssssss

Gracias Anonimo, de parte de luciernaga...(da la cara jo)

Anónimo dijo...

dile a la bruja q yo tb la quiero

Anónimo dijo...

El Gran Ninja estaba pensando. O al menos eso hacía creer a quienes le observaban. En realidad estaba descabezando un tibio sesteo pues su avanzada edad no le permitía estar lúcido mucho tiempo y empeñaba este sencillo ardid para dotarse de un aire de sabiduría y nobleza que hubiese quedado roto en un instante si un solo ronquido hubiese escapado de su ahuecado, reseco y disciplinado tronco.
Aquellos que acudían a él en busca de consejo, nunca marchaban decepcionados, bueno, solo a veces… vale, casi siempre; pero en la mayoría de las ocasiones, era más por culpa de los solicitantes que no sabía entender el mensaje oculto de sus arcana palabras, que por la futilidad de sus sentencias, cargadas de sentido común y retruécanos a veces ininteligibles.
Cuando la Luciérnaga de las letras discordantes lloraba, el Gran Ninja se despertaba triste de su continuo sopor, le decía un par de frases altisonantes, en su mayoría vacías de contenido y le hacía promesas imposibles que solamente se cumplirían gracias a los poderes ocultos del pequeño coleóptero, aunque toda la fama y los honores se los llevase el viejo árbol.
El Gran Ninja carecía de poderes, ese era su gran secreto. Le gustaba que los demás pensasen que atesoraba conocimientos arcanos de una antigüedad ya olvidada, disfrutaba cuando acudían a él pidiendo consejo. Solamente repartía aquello que tenía, pequeñas dosis de sentido común, eso sí, adornadas con una intrincada parafernalia y una liturgia enrevesada y pomposa. Aunque puede que esto no fuese del todo cierto, puede que el Gran Ninja tuviese un gran poder… podía leer los corazones.
Pero como todos sabemos, un gran poder requiere una gran responsabilidad y la maldición del Gran Ninja es que nunca se atrevía a decir a sus visitantes, la verdad escondida en sus corazones, le parecía como desvelar algo extremadamente íntimo y personal.
Le hubiera gustado decir tantas cosas a lo largo de su extensa vida…
… Luciérnaga, el mundo es gris, poblado por hombres y mujeres grises, tu luz es un milagro; por eso te atacan, por eso te envidian, ansían poseer lo que tú tienes y regalas de forma tan natural. Tu luz es preciosa, pero es a la vez tu regalo y tu castigo, disfrutarás de ella siempre, pero te embargará la tristeza de observar como esos hombres y mujeres de oscuro corazón pelean, gritan e insultan para conseguir aquello que tú les das con libertad. No comprenden tu generosidad, sus mentes obtusas jamás comprenderán la grandeza de tu espíritu ni la naturaleza única de tu luz…
Pero nunca las dijo… el Gran Ninja tan solo albergaba un deseo, dormir, ser como los demás árboles del bosque, que ofrecían sus ramas para ser mecidas por el viento sin sentir apenas el roce del céfiro nocturno. Pronto vería cumplido su deseo. Cerró los ojos y sintió como el zumbido de las alas de la Luciérnaga se aproximaba. Sonrió.

Anónimo dijo...

anonimo es un nobre tan comun, verdad?

los q no nos atrevemos a decir quienes somos solemos llamarnos asi.
!Pero es tan dificil a veces expresar los sentimientos....!,

En fin, q m encanta entrar en tu blog, leer tus cosas, tus historias....

un beso y aucdate mucho
y, tb, cuida de todos nosotros...

 
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