





Calentar abundante aceite en una sartén y freír los boquerones. Retirarlos con una espumadera, dejar escurrir sobre papel absorbente y servir al momento, con rodajitas de limón."
Sencillo verdad?, pues este es uno de los platos más típicos de Málaga, su famoso Manojito de Boquerones...a mi personalmente me encanta...aunque para cosa rica, los boquerones en vinagre, esos que os pongo en la foto, los he terminado de preparar yo...me han quedao blanquitos eh??'...jajaja´.
Prometo poneros en otras entradas mi famosa receta del "Pollo con Cocacola", jajaja....



Esto significa que los celos son cambiantes, es decir, un día aumentan exageradamente y un día se olvidan y no aparecen. La esencia de los celos es un querer- retener, un no querer- perder aquello que consideramos nuestro.
Los celos que se presentan más habitualmente son los de las relaciones de parejas. Por lo tanto tienes que tener en cuenta, que sentir celo es algo totalmente normal, siempre y cuando sigas conservando tu individualidad, autoestima y seguridad en ti mismo/a. Pero si por el contrario pecas de cierta inseguridad, temor y baja autoestima aparecerán esos celos que se acaban convirtiendo en una verdadera obsesión. Una obsesión que no te dejará ser feliz ni hacer feliz a tu pareja. Aprende a controlarte!

Erase que se era, no muy lejos de aquí en un rinconcito muy bonito de Andalucía llamado Torre del Mar, una joven que soñaba con ser una princesa de cuento. La joven buscaba un príncipe azul que la sacara del mundo de los sueños y la hiciera feliz el resto de su vida. Rocío, que así se llamaba nuestra joven princesita, soñaba despierta con su príncipe azul pero por más que buscaba y buscaba no lo encontraba.
Un día la princesita se encontraba soñando cuando vio que había llegado a su reino un pequeño sapo bromista y juguetón que solo sabía importunarla, a la joven no le cayó nada bien el sapito:
· ¿Sapito tu de dónde eres?
· Soy de Huelva.
· ¿Pero tú eres un tanque o un sapo?
· Yo soy un sapito.
· Yo había quedado con un tanque no con un sapito, como sois del mismo color y los dos sois del mismo sitio, me has engañado sapo travieso.
El sapito día tras día entraba una y otra vez en su reino hasta que después de mucho, mucho esfuerzo consiguió que al menos la princesa hablara con él. La princesa día tras día fue descubriendo que dentro de ese sapo tontín había algo más que le llamaba la atención. La princesa y el sapito comenzaron a conocerse más y más.
Un día el sapo notó que en sus labios sentía un suave roce de aire cálido, era la princesa Rocío que sin ella darse cuenta había besado al sapito, en ese momento una luz cubrió al sapito convirtiéndole, transformándolo en un príncipe. Se había roto el hechizo que había tenido preso al príncipe durante mucho tiempo, Momo, que así se llamaba el príncipe, cuando se dió cuenta de lo ocurrido fue loco de emoción a contarle lo que había ocurrido a su princesa, pero al verlo ella hecho a correr. El príncipe corría detrás de ella pero la princesa asustada se alejaba aun más.
Momo destrozado de dolor cayó de rodillas al suelo mientras la princesa se alejaba más y más. El príncipe se preguntaba en que había fallado??, no lo comprendía, él solo sabía que la quería y que su ausencia hacía estragos en su alma. Pero el príncipe no cejó en su empeño y empezó a buscarla. Él ya sabía que ella nunca lo volvería a querer como antaño, que ese beso que lo liberó de sus cadenas no volvería a sentirlo, pero aun así Momo buscó a su princesa por los confines del mundo de los sueños hasta que un día la encontró.
El príncipe estaba feliz por volver a ver el brillo de los ojos de la joven, aunque ella se mostrara distante, Momo quería darle a entender que da igual el tiempo que pasará o la distancia que hubiera entre ellos, que para él, Rocío era una persona especial.
La joven princesa accedió a ser su amiga de nuevo y aunque momo llorara por dentro la perdida de su niña al menos había conseguido algo que para el tenía mucho valor: la amistad de su princesa.
“Nadie dijo que fuera fácil ser
princesa, pero no estas sola,
cuando tu quieras mira a tu
alrededor y aunque no me
veas estaré hay.”
