
"1. f. Turbación del ánimo, que suele encender el color del rostro, ocasionada por alguna falta cometida, o por alguna acción deshonrosa y humillante, propia o ajena."
Leí en un artículo, que las heridas provocadas por la vergüenza, se curan en dos fases:
-La comprensión, asumir que la sientes, por ese acto que has cometido, por esas palabras que has pronunciado, por eso que no te atreves a hacer....Comprender que eso que sientes, es vergüenza, ni arrepentimiento, ni cobardía....; y
-La actuación, si esa verguenza te causa dolor, y te paraliza al recordarla o vivirla, se pueden hacer cosas que eventualmente, te aliviarán ese malestar, y poco a poco aprender a vivir de una manera que te ayudará a sentirte competente, valioso y digno de ser amado.
Lo peor es cuando ésta viene provocada por un acto, en el que pensabas que actuabas sinceramente, en el que te sentías agusto...del que no te arrepientes, pero que recuerdas una vez pasado, y te hace sentir avergonzado...¿Algúna vez habéis sentido vergüenza después de hacer algo que creíais un acto sincero de entrega?
La vergüenza provoca que las personas bajemos la cabeza y los ojos, a veces incluso que rueden lágrimas, te roba la energía, el optimismo y la excitación. Sin embargo, la persona cuya cara enrojece es alguien que desea y necesita comprender y aprender a sostener la cabeza hacia arriba con calmada dignidad y orgullo realista, por que no debemos arrepentirnos jamás de actos o palabras dichas desde el corazón, de cosas que hagamos, tan solo debemos arrpentirnos de lo que esa vergüenza nos impida llevar a cabo, de esas palabras que no nos deja pronunciar en el momento en que debimos decirlas.











